📣 Novedades:
🆕 Fichas nuevas todas las semanas

Inicio› Blog›Cómo armar el orden de un placard chico desde cero, paso a paso

Orden y guardado

Cómo armar el orden de un placard chico desde cero, paso a paso

Antes de comprar organizadores chicos hay que resolver dónde va lo que ocupa más volumen: ropa de temporada, ropa de cama, frazadas. Por ahí conviene empezar.

7 min de lectura 31/08/2026
Canasto organizador símil ratán Nº4 negro

Organizar un placard desde cero no empieza por los cajones chicos ni los divisores: empieza por decidir dónde va el volumen grande, la ropa de temporada, las frazadas, la ropa de cama. Si eso no tiene un lugar fijo, cualquier organizador chico que se sume después termina invadido igual.

¿Por dónde arrancar a organizar un placard chico?

Por una clasificación simple en tres grupos: lo que se usa todos los días, lo que se usa una vez por semana, y lo que se usa por temporada o casi nunca (edredones de invierno en verano, valijas, ropa de bebé que ya no entra). El primer grupo va a la altura de la mano y al alcance directo. El tercero es el que necesita un lugar de guardado grande y cerrado, porque no hace falta abrirlo seguido: ahí es donde entra un baúl o canasto de buen volumen, no una caja chica.

Un error típico es empezar comprando organizadores de compartimentos chicos —para medias, para accesorios— cuando el placard todavía tiene la ropa de temporada mezclada con la de uso diario ocupando el doble de espacio del que necesita. Ese paso va primero.

Canasto organizador símil ratán Nº4 negroCanasto organizador símil ratán Nº4 negroOrganizador Multbox 60 Lts.Organizador Multbox 60 Lts.Organizador de placard plegable con asasOrganizador de placard plegable con asas

¿Qué diferencia hay entre un organizador y un canasto grande?

El organizador con divisiones sirve para lo chico y variado: cinturones, bufandas, ropa interior, medias. Ordena por tipo, pero cada compartimento tiene poco volumen individual. El canasto o baúl grande, en cambio, no divide: concentra un volumen grande de un mismo tipo de objeto, como todas las frazadas de invierno o toda la ropa de cama de una plaza y dos plazas juntas. Son dos herramientas para dos problemas distintos, y confundirlas es la razón por la que a veces "sobran" organizadores chicos sin uso mientras la ropa de temporada sigue amontonada en una bolsa en el piso del placard.

Un canasto con tapa rígida además protege contra la humedad y el polvo mejor que una bolsa o una pila de ropa a la vista, algo que importa especialmente en la ropa de cama que se guarda por meses sin tocar.

¿Conviene guardar por temporada o por tipo de prenda?

Para el volumen grande, por temporada. Un baúl con toda la ropa de invierno y otro con la de verano permite hacer un solo cambio dos veces al año, sacando un baúl entero y guardando el otro, en vez de revisar prenda por prenda. Para lo que se usa a diario, en cambio, conviene por tipo de prenda dentro del placard visible: remeras juntas, pantalones juntos, para que se pueda encontrar algo sin remover todo el resto.

Mezclar los dos criterios en el mismo espacio es lo que genera el placard que "nunca alcanza": ropa de uso diario compitiendo por lugar con bultos de temporada que en realidad no necesitan estar a mano todo el año.

Calcular el volumen antes de elegir el tamaño

Antes de elegir el tamaño del canasto o baúl, conviene juntar en una pila lo que se va a guardar (frazadas, acolchados, ropa fuera de temporada) y ver cuánto espacio ocupa apilado y comprimido. Un baúl mediano de unos 60 litros suele alcanzar para la ropa de cama de un dormitorio; para acolchados de invierno de una casa completa, puede hacer falta uno grande o directamente dos.

Una forma simple de no equivocarse con el tamaño es medir el hueco disponible en el placard antes de mirar cualquier producto: alto, ancho y profundidad del estante o del espacio debajo de la barra de perchas. Un baúl que sobra en volumen para lo que hay que guardar termina usado a medias, ocupando lugar de más sin necesidad. Uno que queda chico obliga a comprar un segundo antes de lo esperado, con el gasto de espacio que eso implica si no había lugar previsto para dos.

Para departamentos chicos sin placard grande, una alternativa es usar el espacio bajo la cama con un canasto bajo y ancho en vez de uno alto: aprovecha un área que de otro modo queda completamente vacía, y no compite por lugar con la ropa de uso diario que sí necesita estar en el placard visible.

Organizador C/Traba 30 Lts. GemplastOrganizador C/Traba 30 Lts. GemplastOrganizador Star Box 30 Lts.Organizador Star Box 30 Lts.

¿Dónde va el baúl grande si el placard no tiene estante alto?

Si no hay estante superior con altura suficiente, el mejor lugar es debajo de la cama o en la parte más baja del placard, contra la pared del fondo, con lo que menos se usa en la posición más difícil de alcanzar. Los canastos con ruedas resuelven bien este caso: se puede sacar el conjunto entero sin tener que levantarlo ni arrastrarlo del borde.

Errores comunes al empezar a ordenar un placard

  • Comprar organizadores chicos antes de resolver el volumen grande. Terminan ordenando poco si la ropa de temporada sigue sin un lugar fijo.
  • Guardar ropa de cama o frazadas en bolsas de nylon comunes. Con el tiempo generan humedad y olor a guardado; un canasto con algo de ventilación o tela conserva mejor.
  • Elegir un baúl más grande de lo que el placard puede recibir. Si no entra completo en el estante o no cierra la puerta, termina estorbando en el piso.
  • No dejar ningún registro de qué hay en cada baúl. Con dos o tres baúles iguales, sin ninguna marca, se abre el que no es hasta encontrar lo que se busca.

Regla rápida para no comprar de más ni de menos: un baúl de 60 litros guarda, comprimida, la ropa de cama de una cama de dos plazas completa (sábanas, funda de acolchado y una frazada). Si el resultado son más de dos o tres baúles para una sola habitación, probablemente convenga separar por tipo de textil en vez de por temporada, para no tener que revisar varios al buscar algo puntual.

Fichas de esta nota

Los artículos del catálogo que aparecen mencionados, con sus medidas y materiales.

Seguir leyendo

Otras notas que tocan lo mismo desde otro ángulo.

Volver a todas las guías