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Mesa y vajillaPlatos hondos para sopa: cerámica, gres o enlozado
El plato hondo parece lo más simple de la mesa, pero el material cambia cuánto aguanta el calor, cómo se lava y qué tan fácil se rompe. Qué conviene en cada casa.

Para sopa, guiso y fideos, el plato hondo de cerámica, gres o porcelana es el que mejor mantiene el calor y no se mancha; el enlozado y la melamina resisten golpes, y el de vidrio templado se banca el lavavajillas. La elección depende más de cómo lo vas a usar que de cómo se ve.
¿En qué cambia un plato hondo según el material?
La cerámica y el gres son materiales cocidos a alta temperatura, con esmalte de vidrio por encima. Se sienten pesados, retienen el calor de la sopa y no absorben olores. El gres es más denso y más resistente a los golpes que la cerámica común. La porcelana va un paso más lejos: es más fina, más dura y más translúcida, y suele tener las paredes más delgadas sin perder resistencia.
El vidrio templado, como el de algunos modelos del catálogo, soporta mejor los golpes que el vidrio común y no se mancha con la salsa. El enlozado es acero con esmalte: no se rompe fácil, pero salta si se golpea contra el borde de la pileta. La melamina es un plástico rígido que resiste caídas, aunque no entra al microondas.
Opal o vidrio opalino
El opal blanco es un vidrio templado liviano, que suele venir en formas redondas o cuadradas. Aguanta bien el uso diario y es compatible con el lavavajillas, aunque no todos los modelos entran al microondas: conviene fijarse en la indicación del fabricante antes de calentar.
Plato Hondo Biona Bem-Te-Vi
Plato Hondo Ceramica Blanco
Plato Hondo Cuad. Opal Blanco Carol¿Qué diámetro conviene para sopa o guiso?
En el catálogo los platos hondos van desde 20 cm hasta 24 cm. Para sopa y fideos, la medida habitual de 21 a 23 cm resuelve una porción cómoda sin que se derrame. Para un guiso espeso o un plato de pastas con salsa, conviene un plato más grande, de 23 a 24 cm, porque el contenido es más voluminoso. Los de 20 cm quedan bien para postre, ensalada o cereales.
- 20 a 21 cm: porción individual chica, cereales, sopa liviana, postres.
- 22 a 23 cm: el tamaño estándar para sopa, fideos y guisos.
- 24 cm: platos de pasta abundante o guisos con mucha salsa.
¿Cuáles van al microondas y al lavavajillas?
La cerámica, el gres, la porcelana y el vidrio templado suelen tolerar los dos, siempre que no tengan bordes metálicos ni decoración dorada. La melamina no se puede calentar en el microondas, porque se deforma y puede liberar compuestos del plástico. El enlozado tampoco, ya que es metal. Ante la duda, buscar el símbolo en la base o consultar la indicación del fabricante.
En lavavajillas, los decorados con calcomanía se desgastan antes que los lisos. Si el plato tiene dibujos muy marcados y querés que duren, el lavado a mano es la opción más cuidadosa.
Plato Hondo Enlozado Blanco 25Cm
Plato Hondo Melamina Blanca 22.5Cm¿Qué cambia entre un plato hondo y uno playo?
El hondo tiene el centro más profundo y las paredes inclinadas hacia adentro, pensado para retener líquido. El playo es casi plano y deja que la comida se reparta. Un plato hondo sirve para sopa, guisos, ñoquis con salsa, lentejas, ensaladas con aderezo y cereales con leche, mientras que el playo resuelve carnes con guarnición, tartas y milanesas. En una casa chica, con un solo tipo de plato, el hondo es más versátil: con una porción de carne y puré también funciona, aunque cueste un poco más cortar.
¿Conviene un set uniforme o platos sueltos?
Un juego uniforme evita que los platos hondos no apilen bien, algo que pasa cuando se mezclan alturas distintas. Los platos sueltos son más versátiles si se compran de a poco. En ese caso, conviene mantener el mismo material y diámetro en los hondos, aunque cambie el color, y guardarlos en pilas de no más de seis para evitar roces.
Errores comunes al elegir platos hondos
- Elegir solo por el dibujo. Los decorados con relieve acumulan restos y son más difíciles de limpiar.
- Calentar melamina en el microondas. Es el error más repetido y el que más daña el plato.
- Servir sopa hirviendo en vidrio común. El choque térmico puede romperlo; el templado lo aguanta, pero conviene entibiar el plato antes con agua caliente.
- Apilar sin protección. Los platos de cerámica se astillan en el borde cuando se golpean al apilar.
- Elegir muy chico. Un plato de 18 cm no sirve para sopa: se llena hasta el borde y se derrama al llevarlo.
También cuenta la altura del borde. Un plato con ala ancha ocupa más lugar en la mesa y en el lavavajillas; uno de paredes más altas y ala angosta apila mejor y se guarda en menos espacio. Para una mesa chica o una alacena justa, esa diferencia pesa más que el diseño.
Una prueba simple antes de elegir: llená el plato hasta donde llenarías de sopa y mirá cuánto margen queda al borde. Si no te queda al menos un par de centímetros libres, va a derramar al servir.