El tostador de hornalla es una chapa agujereada que se apoya sobre la llama y reparte el calor para dorar el pan de a rodajas. No necesita enchufe, tarda unos minutos y funciona en cualquier cocina a gas. La clave es la llama baja y estar atento: se quema rápido si te distraés.
¿Cómo se usa un tostador de hornalla?
Se coloca sobre el quemador con la llama baja, se apoyan las rodajas de pan encima y se espera. A diferencia de una tostadora eléctrica, no hay resorte que lo saque solo: hay que dar vuelta el pan con la mano o con una pinza cuando una cara está lista. El tiempo depende del espesor y de la llama, pero en general lleva entre uno y tres minutos por lado.
Conviene precalentarlo unos segundos antes de poner el pan, así empieza a dorar de inmediato. Sin ese paso, el pan se seca antes de tostar.
Llama baja, siempre
La llama alta quema el pan por fuera y lo deja crudo por dentro, además de calentar la chapa más de lo recomendable. Con llama baja o media, el pan se dora parejo y la chapa dura mucho más.
Tostador Basico Enlozado
Tostador De Chapa
Tostador Enlozado¿Qué diferencia hay entre el de chapa y el enlozado?
En el catálogo hay tostadores de chapa y enlozados. El de chapa es acero simple, más liviano, que se calienta rápido y enfría rápido. Con el uso se oscurece y, si queda mojado, se oxida. El enlozado tiene una capa de esmalte de vidrio, que protege del óxido y se limpia con más facilidad, aunque es más pesado y puede descascararse si se golpea o si se lo mete en agua fría estando caliente.
Para uso frecuente, el enlozado suele resultar más duradero si se lo cuida. Para uso ocasional, el de chapa resuelve y ocupa poco lugar.
¿Para qué más sirve además de tostar pan?
Además del pan, sirve para calentar facturas del día anterior, tortillas, chapatas, tapas de empanadas o pan árabe, y para dorar un sándwich abierto con queso. También hace de difusor de llama: apoyado debajo de una olla chica, reparte mejor el calor cuando la hornalla es muy potente y el fondo se quema.
- Pan de molde: se tuesta rápido; poca llama y vigilar.
- Pan francés o de campo: aguanta más tiempo, dora mejor con rodajas de un dedo de espesor.
- Facturas y medialunas: solo calentar, sin dorar, para que no se resequen.
Cómo limpiarlo sin dañarlo
Las migas y los restos de pan se acumulan en los agujeros. La limpieza más simple es esperar a que se enfríe, sacudirlo sobre la basura y pasarle un cepillo seco. Si quedó pegado algo de queso o de manteca, se remoja unos minutos en agua tibia con detergente y se frota con una esponja suave. En el enlozado, las esponjas de metal están descartadas porque raspan el esmalte.
Es importante secarlo bien antes de guardar. La humedad en la chapa sin esmalte produce óxido en pocos días, sobre todo en una cocina donde hay vapor.
Errores comunes con el tostador de hornalla
- Dejarlo sin supervisión. El pan se quema en segundos y el humo puede activar la alarma.
- Usarlo con la llama alta. Se carboniza el pan y se deforma la chapa.
- Apoyarlo sobre un quemador apagado y encender después con el pan encima. La llama que sale de golpe puede quemar la parte del pan que apoya.
- Usar papel de aluminio entre el pan y la chapa. Tapa los agujeros y el calor no pasa.
- Guardarlo húmedo. Es la causa número uno de óxido en el modelo de chapa.
¿Sirve en cocinas que no son a gas?
En una cocina eléctrica de resistencia, el tostador se apoya sobre la placa y se calienta más lento, con riesgo de que el pan se seque antes de dorar. En vitrocerámica no se recomienda, porque la chapa raya el vidrio y no recibe calor directo. En inducción no funciona. En una cocina a leña o a carbón, en cambio, es de los usos más tradicionales: el pan se dora sobre las brasas con una chapa que reparte el calor.
Cuándo conviene y cuándo no
Es una buena opción para casas con cocina a gas, quienes no tienen lugar para una tostadora eléctrica o para quienes quieren un respaldo cuando hay un corte de luz. No es práctico para tostar de a mucha cantidad: entran pocas rodajas por vez.
Un detalle que ayuda: el tostador necesita aire alrededor. Si queda muy pegado a una olla vecina o a la pared, el calor se acumula y la chapa se deforma con los años. Conviene dejar libre la hornalla de al lado mientras se usa.
Una prueba rápida para conocer tu tostador: hacé una primera tanda con una sola rodaja y poca llama, y mirá cuánto tarda en dorar. Con ese tiempo de referencia, la próxima vez ya sabés cuándo dar vuelta el pan sin quemarlo.