
Inducción, vitrocerámica o gas: lo que decide no es la marca ni el precio, es el fondo de la olla. Cómo saberlo antes de pagar, con un imán y treinta segundos.

El número del jarro no es el litraje, es una medida de tamaño. Qué entra en cada uno, para qué sirve el de charol, el enlozado o el de acero y cuál rinde en casa.

La chapa de la pizzera define cuánto se dora el borde y qué tan crocante queda la base. Qué cambia entre aluminio, enlozada y perforada, y qué medida entra en tu horno.

Cada material tiene un problema distinto: el plástico retiene olores con el tiempo, el aluminio no se puede lavar en lavavajillas y el vidrio pesa más. Ninguno es perfecto.

El material de la pava cambia cuánto tarda en hervir el agua, no sólo el aspecto. Una diferencia de minutos que se nota todos los días, sobre todo con el mate de por medio.

Una pavita apretada contra los bordes de la asadera no dora parejo y el jugo se derrama al sacarla del horno. El margen alrededor importa tanto como el fondo.

Se elige por metros lineales de tendido, no por el tamaño del aparato. Cómo hacer la cuenta, qué tipo entra en cada espacio y por qué el acero pintado te mancha la ropa.